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17 de febrero de 2012, Tomo 5, No. 6

En esta edición:
   • Por Qué el Mandato Federal Sigue Siendo una Amenaza Contra la Libertad Religiosa
   • Inste al Congreso a Que Proteja la Libertad Religiosa
   • Obispos de California Unidos en Respuesta al Mandato del HHS
   • Lo Que Dicen

Edición Especial Sobre la Nueva Definición del Empleador Religioso

Debido al cambio tan fundamental que representa el nuevo mandato del Departamento del HHS para la libertad religiosa, según se entiende en los Estados Unidos, “Public Policy Insights” dedica esta edición entera al nuevo mandato del HHS.  La regla de proveer cobertura libre de costo para los anticonceptivos, sin tomar en cuenta lo que nuestra Iglesia nos enseña, hace caso omiso de la amplia libertad que esta nación siempre ha dado a los creyentes – desde el respetar a los objetores de conciencia hasta no forzar a trabajar en el santo día de reposo (Sábat) a los Adventistas del Séptimo Día, así como el respeto otorgado tradicionalmente a los ministerios de las iglesias que sirven al bien común.

Visite www.cacatholic.org para obtener cobertura continua sobre el mandato controversial e información adicional de fondo, enlaces a los comentaristas políticos, y declaraciones oficiales de la USCCB, circulares para el boletín y documentos.  Se expedirán Alertas de Acción conforme se vayan dando las oportunidades – incluyendo alertas dirigidas para influir a sus respectivos representantes.  Gracias por su firme y constante apoyo.

Por Qué el Mandato Federal Sigue Siendo una Amenaza Contra la Libertad Religiosa

El anuncio de la semana pasada proveniente de la Casa Blanca, diciendo que en vez de requerirle a los empleadores que paguen los costos de los servicios anticonceptivos, de esterilización y abortivos serán las compañías proveedoras de seguros médicos las que se encargarán de hacerlo, no ha cambiado la nueva definición tan limitada de un empleador religioso que contienen los reglamentos del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS, por sus siglas en inglés). La regla establece que para ser un empleador religioso una organización debe servir principalmente a personas que comparten sus principios religiosos.

De hecho, la tentativa anunciada por el Presidente Obama la semana pasada para remediar la situación, no solamente concretó la regla del HSS, sino que dejó sin respuesta muchas preguntas fundamentales no contestadas, como la de cómo es que las organizaciones que proveen su propio seguro médico interno pueden cumplir con este mandato si éste vulnera sus creencias religiosas.  Muchas organizaciones católicas – diócesis, hospitales y escuelas – proveen su propio seguro médico interno para poder evitar este tipo de conflictos con los mandatos gubernamentales.  También sin respuesta: ¿Cómo es que el HHS determinaría si una institución es lo suficientemente “religiosa” para calificar como empleador religioso?  ¿Qué otros mandatos podrían imponerse más adelante?  ¿Cómo es que las compañías de seguro van a cubrir la cobertura sin pasarle ese costo a los empleadores?

La Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. (USCCB) resumió las dificultades que sigue teniendo con el reglamento en un circular para el boletín - bulletin (disponible en español e inglés):


   • La regla original que vulneraba nuestra libertad religiosa no ha cambiado, sino que se ha concretado.
   • El HSS prometió otros “ajustes” pero únicamente después de la elección de noviembre.
   • Es de ingenuos pensar que las compañías aseguradoras pagarán la cobertura requerida sin pasarle el costo a los empleadores.

El mandato controversial del HHS se propuso por primera vez el otoño pasado y la Secretaria del HHS, Kathleen Sebelius, lo implementó el 20 de enero.  Lo que siguió fue una tormenta de protestas porque la regla obliga a las instituciones religiosas a que paguen por una cobertura que vulnera sus creencias.  El HHS permitió que los empleadores religiosos quedaran exentos, pero la definición que usó para éstos fue tan limitada que los hospitales, organizaciones caritativas, escuelas y otros ministerios católicos ya no pudieron calificar.  El anuncio del Presidente Obama hace que la nueva definición quede intacta, lo cual abre la puerta a otros mandatos que el HHS podría expedir bajo la nueva ley del cuidado de la salud.

Para mayor información, visite nuestra página sobre la Libertad Religiosa o comuníquese con Carol Hogan, This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. ">This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. .

Inste al Congreso a Que Proteja la Libertad Religiosa

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS) ha prometido que continuará trabajando con el mandato, pero no se les requiere ninguna otra acción.  Según el proceso de ellos, puede continuar el diálogo sobre la regla por un año – hasta meses después de la elección presidencial de noviembre.

Al igual que con muchas otras cosas en Washington, la diligencia al trabajar con el HHS deberá ser análoga a una solución legislativa a largo plazo que proporcione mayores garantías de que a las religiones se les seguirá permitiendo que sigan sus creencias.  La libertad religiosa – como lo expresa la Primera Enmienda de la Constitución – siempre ha sido uno de los derechos más preciados en esta nación.

Por favor diga a sus representantes que esta nueva definición de un empleador religioso es inaceptable y que es contradictoria al pluralismo de larga tradición que ha existido en esta nación.  Haga clic aquí para tener acceso a un correo electrónico previamente preparado que puede enviar directamente a su representante.  Usted también puede editar el correo si desea añadir información adicional.

Comuníquese con Steve Pehanich, This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. ">This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. , para más información.

Obispos de California Unidos en Respuesta al Mandato del HHS

Todos los Obispos de California se han pronunciado firmemente en contra del mandato del HHS.   Por ejemplo, el Obispo Stephen Blaire de la Diócesis de Stockton afirmó, “Las condiciones del mandato son inconstitucionales y vulneran la Primera Enmienda porque el gobierno está extralimitando su poder de decretar cuáles ministerios de la Iglesia quedarán exentos y cuáles no. El gobierno no tiene ni el más mínimo poder para definir la religión.”

A continuación tenemos enlaces a las declaraciones de todos los Obispos de California sobre el Mandato del HHS:


   • 
Arquidiócesis de Los Angeles – Arzobispo José Gómez (artículo)
   • 
Arquidiócesis de San Francisco – Arzobispo George Niederauer
   • 
Diócesis de Fresno – Obispo Armando X. Ochoa
   • 
Diócesis de Monterey – Obispo Richard Garcia 
   • 
Diócesis de Oakland – Obispo Salvatore Cordileone
   • 
Diócesis de Orange – Obispo Tod Brown
   • 
Diócesis de Sacramento – Obispo Jaime Soto
   • 
Diócesis de San Bernardino – Obispo Gerald Barnes
   • 
Diócesis de San Diego – Obispo Robert Brom
   • 
Diócesis de San José – Obispo Patrick McGrath
   • 
Diócesis de Santa Rosa – Obispo Robert Vasa
   • Diócesis de Stockton – Obispo Stephen Blaire  

Lo Que Dicen

El Cardenal Donald Wuerl, de la Arquidiócesis de Washington, ofrece una analogía donde el gobierno les dice a los medios noticiosos: “…el motivo por el cual estamos tan preocupados es que esto es un ataque contra nuestra libertad fundamental. Para ponerlo en una perspectiva que podría ser más atractiva para las personas de los medios de comunicación, supongamos que la administración sencillamente hiciera un anuncio de que habrá directrices, mandatos que hay que acatar y que se les dirá de qué podrán hablar en sus programas los días martes y jueves. Estarían indignados. Ustedes contestarían que no van a hacer eso porque sería vulnerar sus derechos constitucionales”. Vea la entrevista completa en este video.

John Carr, director ejecutivo del Departamento de Justicia, Paz y Desarrollo Humano de la USCCB:  “En vez de toda la gimnasia sobre la moralidad, por qué no decimos que las instituciones religiosas no tienen que hacer lo que éstas consideran que está mal.” (Citado por Catholic News Service)

Un Editorial del Diario Washington Post:  “En estas circunstancias, el hecho de requerirle a un empleador de afiliación religiosa que gaste su propio dinero de una manera que vulnera sus propios principios religiosos no ofrece un ajuste adecuado para esas creencias tan profundamente arraigadas.  Después de reconocer el principio de una exención religiosa, la administración debió haberla hecho más extensa”.